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Salud del bebé
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8 de septiembre de 2021

¿Por qué los recién nacidos se agitan y se mueven mientras duermen?

Sacude las piernecitas, mueve los bracitos y a veces la cabecita mientras duerme, y esto te preocupa. Piensas que le duele algo o que algo va mal. Pero en realidad, no hay nada de qué preocuparse. Es normal que los recién nacidos se muevan mientras duermen, esto significa que su actividad cerebral está activa.  

  

Hay que tener en cuenta que el sueño de los bebés no es como el nuestro: los bebés tan pequeñitos entran y salen constantemente del sueño en fase REM, pasando del sueño ligero al profundo con mucha más facilidad que los adultos.   

  

Y es por esto, por lo que su sueño puede verse alterado, pueden llorar, gemir, hacer muecas, mover la cabeza, las piernas o los brazos.  

  

Sin embargo, al cabo de unos meses, el niño empieza a dormir durante períodos más largos sin interrupción, pero a veces pueden producirse episodios que alteren su sueño. En estos casos, ¿de qué pueden depender?  

 

¿Por qué los recién nacidos se inquietan mientras duermen?  

 

En los primeros meses, es completamente normal que los bebés se muevan mientras duermen porque sus ritmos son diferentes a los nuestros. Sin embargo, a veces estas alteraciones se producen cuando el sueño del bebé ya ha establecido sus patrones, ¿Cuáles son los motivos?  

 

Lo normal es que un bebé se despierte por la noche si ha mojado el pañal, si tiene hambre o si tiene calor. En estos casos, basta con resolver el motivo del malestar y el pequeño automáticamente vuelve  a dormir.  

  

Alrededor de los nueve meses, suele aparecer la ansiedad por la separación y el miedo a lo desconocido, y como consecuencia, los despertares nocturnos son más frecuentes. En esta fase es muy importante tener una rutina de sueño y dejar que el bebé duerma en su cama.  

  

Los despertares nocturnos también pueden estar asociados a un estado físico especial, como la dentición o un resfriado, en él hay dificultad para respirar y es más difícil conciliar el sueño.  

  

Cambios que tienen un impacto psicológico en el niño, como el comienzo de la guardería o la llegada de un hermanito.   

  

En general, podemos decir que los trastornos del sueño en los niños son completamente benignos y se manifiestan al menos una vez en su vida hasta los 6 años. Después, normalmente suelen desaparecer por sí solos.  

  

En el caso que estén relacionados con problemas no resueltos o que se den con cierta frecuencia e intensidad, deberías consultar al pediatra.  

 

La importancia de la rutina del sueño  

 

El sueño de un recién nacido es muy diferente al de un adulto. Con el paso del tiempo, evoluciona y se va acercando al nuestro. Después de los primeros meses, los papis pueden ayudar a sus pequeños a adoptar un ritmo de sueño y vigilia similar al nuestro, estableciendo una rutina.  

  

Un método eficaz es el de crear un ritual del sueño, es decir, crear una rutina de pasos que se repitan a la hora de acostarse y que sean siempre los mismos cada noche, para que el niño los reconozca.  

  

Por ejemplo: un baño, una canción, música relajante y una iluminación tenue.  

   

El objetivo del ritual del sueño es calmar al niño. Saber exactamente lo que va a ocurrir le reduce el estrés y aumenta la sensación de seguridad, de este modo, le resulta más fácil conciliar el sueño.  

 

Remedios para el sueño agitado del bebé 

  

A partir de los seis meses, los bebés empiezan a dormir la mayor parte de la noche, pero hasta la edad escolar sigue ocurriendo que los niños se despiertan en mitad de la noche.  

  

Para empezar, debemos intentar saber cuál es el motivo por el que se despierta, para poder actuar en consecuencia.   

  

Por ejemplo: ¿crees qué es por el miedo a la oscuridad? Hoy en día hay luces para niños, estas luces son cálidas, y se suelen apoyar en la mesita de noche o en un enchufe en la pared. Sirven para que cuando el niño se despierte en medio de la noche, sepa donde está y pueda ver lo que le rodea. 

  

La Sociedad Italiana de Pediatría ofrece una lista de 10 consejos para prevenir y tratar los trastornos del sueño en los niños:   

 

1. Respeta la hora de ir a dormir cada noche.   

  

Acostumbra a tu pequeño a irse a la cama a la misma hora todas las noches, incluso cuando es un bebé. Establecer un ritmo le ayudará a dormir más fácilmente. 

 

2. Procura que siempre duerma en el mismo ambiente. 

 

Dicho de otra manera, que duerma siempre en su habitación. No dejes que se duerma en vuestra cama o en el sofá. Esto forma parte del ritual del sueño.  

 

3. Disociar la fase de alimentación de la fase de sueño.   

  

Esto no puede aplicarse en los primeros meses de vida. Con el paso del tiempo, reconoceremos las señales de que cuando el bebé esté a punto de dormirse, es el momento de quitarlo del pecho y ponerlo de nuevo en la cuna. 

 

4. Respetar los horarios de las comidas durante el día.   

  

Las rutinas también son importantes durante el día: procura mantener siempre los mismos horarios de comida, incluidos los tentempiés.  

5. No usar el teléfono a la tablet después de cenar. 

 

Al menos una hora antes de irse a dormir el niño no debe ser sobreestimulado con teléfonos móviles, tablet o televisión, porque afectan negativamente al ritmo de sueño-vigilia.  

 

6. No llenarlos con demasiada comida o agua antes de ir a dormir. 

  

Con la barriguita llena es más difícil conciliar el sueño.   

 

7. Diferenciar el día y la noche. 

 

El ritmo de sueño-vigilia se rige por la alternancia de luz y oscuridad. Por lo tanto, debe reducir su exposición a la luz durante la noche y volver a exponerse a ella en cuanto se despierte.   

 

8. Evitar las sustancias estimulantes después de las 16 horas.   

  

No le des bebidas que contengan teína, cafeína o chocolate, como el té o los refrescos de cola.  

 

9. Fomentar una dieta equilibrada.   

  

Una dieta sana y equilibrada nos ayuda a sentirnos mejor con nuestro cuerpo y como consecuencia, a dormir mejor.  

 

10. No a los niños en la cama de los adultos. 

  

Después de los 8/10 meses de vida, es mejor dejarles dormir en su propia habitación, incluso cuando se despiertan en mitad de la noche. Quédate con él y abrázale hasta que se duerma, pero siempre en su propia camita.   

 

Diferentes tipologías de trastornos del sueño en los niños  

  

Muchos niños sufren trastornos del sueño, como insomnio, terrores nocturnos, alteraciones del ritmo cardiaco y trastornos respiratorios. 

 

Las Parasomnias  

  

Las parasomnias son comportamientos que se producen al pasar de una fase del sueño a otra. Algunos se producen durante las fases no REM. Son el somniloquismo, el sonambulismo y los terrores nocturnos.  

  

La somniloquía consiste en hablar, gemir o llorar durante el sueño, mientras que en el sonambulismo el niño se levanta de la cama y camina con los ojos abiertos.  

  

El terror nocturno, se produce cuando el niño se sienta repentinamente en la cama, llora y grita, a veces suda y tiembla, y todo esto sin despertarse.  

  

Lo que tienen en común los tres es que el niño parece estar despierto, pero no lo está. No puedes relacionarte con él y al día siguiente no recordará nada. Por esta razón, los papis suelen asustarse y tener miedo.  

  

Entre las parasomnias de las fases REM se encuentran las pesadillas, que aterrorizan al niño y hacen que se despierte. Pero en este caso, el niño es consciente y recordará al día siguiente que se ha despertado, aunque no recuerde exactamente lo que ha soñado. 

 

Movimientos del sueño  

  

Durante el sueño, los bebés pueden realizar una serie de movimientos. Entre ellas se encuentran:   

  

  • La mioclonía benigna del lactante cuando mueven repentinamente los brazos, las piernas y la cara durante el sueño. Desaparece por sí sola a los 6 meses y es algo completamente normal, tan sólo significa que el cerebro del bebé está activo.  
  • Los movimientos rítmicos del cuerpo y de la cabeza, como darse la vuelta o dar golpecitos, cesan a los 5 años.  

  

  

¿Qué hemos aprendido con este artículo? Que si tu bebé se mueve mientras duerme, no debes preocuparte. En la mayoría de los casos se trata de carácter fisiológico.  

  

Pero si tienes dudas, habla con tu pediatra. Te ayudará a saber si detrás de los movimientos que hace mientras duerme tu bebé, esconde o no un trastorno del sueño, y te aconsejará como resolverlo. 

 

La información contenida en el Página web tiene únicamente fines informativos y no sustituye de ninguna manera la realización de un diagnóstico o la prescripción de un tratamiento por parte de un médico. Te recomendamos buscar siempre el consejo de tu médico de cabecera y/o de tus especialistas.

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