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Salud del bebé
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2 de marzo de 2022

¿Cómo hacer lavados nasales a los bebés? 

¿No sabes por dónde empezar a hacer lavados nasales a tu bebé? Lee nuestros consejos sobre cómo hacer un lavado nasal adecuado a tu pequeño. Recuerda siempre consultar primero a tu pediatra de confianza. 

Cuándo hacer un lavado nasal a tu bebé 

Como sabes, los bebés tan pequeñitos aún no pueden respirar por la boca ni sonarse la nariz, por lo que es importante ayudarles a respirar correctamente con lavados nasales, que eliminan la mucosidad y las bacterias de su nariz.  

Es aconsejable hacerlo una o dos veces al día cuando el niño está bien, y más a menudo en caso de resfriado. En general, la naturaleza tiene una forma de despejar la nariz con un buen estornudo, pero cuando la nariz se congestiona es un problema para los más pequeños, que comen y duermen poco y se vuelven irritables.  

En estos casos será necesario proceder a la aspiración del moco, ya que los lavados lo ablandan y facilitan su aspiración. 

¿Cuándo comenzar a hacer lavados nasales a tu bebé? 

Puedes hacerle a tu pequeño lavados nasales a partir del primer mes, e incluso antes, ya que no suponen ningún riesgo para él; al contrario, son un beneficio.  

¿Qué necesitas para hacer lavados nasales?  

Empecemos por el principio, con el kit de lavado nasal. Lo que necesita es una solución salina, disponible en frascos, en forma de spray con nebulizador o en cómodos frascos monodosis.   

Los envases monodosis son prácticos y cómodos de llevar en el bolso. Los spray nasales son fáciles de usar gracias al nebulizador. Para utilizar la solución en botella, tendrás que usar una jeringa, sin aguja.  

Hay dos tipos de solución salina: isotónica e hipertónica.  

La solución isotónica tiene una concentración de sal del 0,9% y es adecuada para la limpieza diaria.  

La solución hipertónica tiene una mayor concentración de sal, alrededor del 3%, y es ideal en presencia de nariz tapada y resfriados, siempre bajo consejo del pediatra, que también os explicará la frecuencia de lavado necesaria. 

Cómo realizar un lavado nasal al bebé  

  • Antes de empezar, abraza a tu pequeño y juega un poco con él para que esté tranquilo y cómodo.  
  • Envuelve a tu bebé en su muselina o manta, cubriendo sus hombros y brazos para que no se mueva. Esto ayuda a relajar al bebé y a evitar las sacudidas de brazos y hombros, que podrían provocar movimientos erróneos.  
  • Acuesta a tu bebé boca arriba en la cuna o en el cambiador, y luego inclina con delicadeza su cabecita hacia un lado, con cuidado de no empujarla hacia atrás. En este caso, la solución salina puede acabar en la garganta. Si esto ocurre, no te preocupes, no es peligroso.  
  • Inserta la punta del aerosol nasal o de la ampolla monodosis en la fosa nasal que queda arriba. Debe apuntar hacia la oreja del mismo lado para favorecer que la solución fluya correctamente de fosa nasal a fosa nasal.  
  • Comienza a administrar la solución salina de forma lenta y continua. El líquido saldrá por la otra fosa nasal.  
  • Repite el mismo procedimiento con la otra fosa nasal inclinando la cabecita del bebé hacia el otro lado.  
  • Levanta a tu bebé y limpia el exceso de líquido y los restos de su nariz con una gasa.  
  • Si hay mucosidad espesa y abundante, utiliza un aspirador nasal.  

¿Y si el agua no sale por la otra fosa nasal?  

Si la solución salina no sale por la otra fosa nasal al lavar la nariz de tu bebé, no te preocupes, pueden estar pasando una de estas dos cosas: que la cantidad de solución que has introducido en las fosas nasales no es suficiente (y en cualquier caso hay que introducirla con una presión firme y constante) o que la nariz aún no ha sido despejada.   

En ambos casos simplemente hay que repetir todo el proceso.  

  

Recuerda que la solución debe estar a temperatura ambiente. En invierno, sin embargo, puede estar demasiada fría para el niño y causarle molestias. Por eso es mejor calentarla colocando la jeringa, el paquete monodosis o el spray bajo el grifo de agua caliente durante unos segundos.   

  

Cuidar la higiene de un bebé puede parecer muy complicado, ¿verdad? Especialmente en los primeros días de vida. Por eso pedimos ayuda a un profesional. En este artículo, la matrona Martina Rossi nos habla de cómo bañar a un recién nacido, cómo tratar el cordón umbilical y la costra láctea.  

  

La información contenida en este sitio web es puramente informativa y en ningún caso sustituye la formulación de un diagnóstico o la prescripción de un tratamiento por parte de un médico. Te recomendamos que busques siempre el consejo de tu médico y/o especialistas.