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Criar a un niño
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5 de enero de 2022

Higiene del recién nacido en los primeros días 

En el artículo de hoy con la matrona Martina Rossi, nos habla de cómo cuidar la higiene del bebé de forma correcta, antes y después de la caída cordón umbilical. Sigue leyendo para obtener toda la información que necesitas. 

Cómo cuidar el muñón umbilical 

Todos sabemos que en los primeros días de vida el bebé todavía tiene una parte muy pequeña del cordón umbilical pegado al abdomen. Que en pocos días se secará y se desprenderá.   

Por este motivo, después del  primer baño y por unas horas después del nacimiento, no se debe volver a bañar al bebé hasta que el muñón umbilical se desprenda por completo.  

¿Qué hacer con el muñon? En realidad, no tienes que hacer nada en absoluto. No hay que mojarlo ni cubrirlo, al contrario, es mejor que le de un poco de aire para que cicatrice más rápidamente. 

Si, por el contrario, la cicatriz se está infectando o está expulsando sangre o pus, puedes proceder a una pequeña desinfección con suero fisiológico y gasas estériles.   

Cómo asear a tu bebé antes de que se le caiga el cordón umbilical  

No te preocupes por no poder bañarlo en los primeros días de vida, basta con realizar una limpieza diaria muy sencilla con agua tibia y algodón o con gasas cambiadas a cada paso.   

No usamos esponjas porque son un cúmulo de bacterias, es mejor usar toallas.  

Mi consejo es que utilices agua hervida y la dejes enfriar.  

Comenzamos el proceso de limpieza por la cara, pasando el algodón por los ojos, alrededor de la nariz y las orejas y alrededor de la boca. Evitamos las partes íntimas, que son muy delicadas. Luego pasamos al pecho, al abdomen y a la espalda.  

Dejamos para el final las partes con más bacterias, primero las manitas y los pies, abriendo bien todos los deditos y limpiando bien también la parte interna. Por último, los genitales, primero por delante y luego por detrás.  

La higiene de las partes íntimas de los niños y las niñas 

¿Cómo debe realizarse la limpieza genital? Siempre hay que limpiar primero la parte delantera y luego la trasera, porque la parte inferior tiene más gérmenes y corremos el riesgo de llevarlos a la parte delantera.  

En el caso de los niños, es bueno limpiar el pene desde abajo hacia arriba, prestando atención al prepucio.  

En el caso de las niñas, también es importante limpiar el interior de los labios.  

Una vez que la parte delantera está limpia, pasamos a limpiar la parte inferior. Hay que sostener al bebé boca abajo, en primer lugar, para asegurarse de que el agua no llega al muñón umbilical si aún no se ha desprendido, y luego para garantizar que el agua fluya de la parte delantera a la trasera.  

De hecho, si se mantiene al bebé boca abajo, el agua, por fuerza de gravedad, arrastraría la suciedad desde el fondo hacia la parte delantera.  

¡Hora del baño! 

Una vez desprendido el muñón umbilical, podemos bañar al bebé. Asegúrate de que la habitación está caliente y sin corrientes de aire y de que la bañera está bien fijada al borde de la bañera o la ducha.   

Llena la bañera con agua, primero fría y luego caliente, hasta alcanzar la temperatura adecuada y una altura de unos 5-8 cm.   

Se debe sumergir al bebé primero con el trasero y luego con el resto del cuerpo, siempre apoyando bien la espalda y los hombros. Podemos usar un brazo para sostenerlo y el otro para limpiarlo. Por lo tanto, es importante tener todo a mano. 

Es importante que la hora del baño sea relajante y divertida para el pequeño. Así que tómate un tiempo a solas, sin reloj ni distracciones.   

Primero asea las partes más limpias y luego las más sucias, así que empieza por la cara hasta el pecho, el abdomen, la espalda, luego las manos y los pies y finalmente las partes íntimas. El mismo orden se debe mantener para el secado.   

Es una buena idea utilizar las propias toallas del bebé para secarlo y no las compartidas con los padres.   

Es importante no frotar en exceso para no irritar la delicada piel, es mucho mejor dar pequeños toquecitos con delicadeza. 

Cómo lavar el cabello del bebé  

Mi consejo es que limpies el cabello de tu bebé cada dos o tres días. ¿Cómo? El pelo de los recién nacidos no se ensucia tan rápido, aparte de un poco de sudor. Por ello, es más que suficiente masajear el cuero cabelludo con una esponja empapada en agua tibia.  

Es importante tener mucho cuidado a la hora de secarlos, ya que deben estar secos, pero no se puede utilizar un secador de pelo ni frotarles la cabeza con toallas debido a las fontanelas. Realiza pequeños toques, con mucha delicadeza hasta que el cabello quede seco. 

Cómo tratar la costra láctea  

Muchos niños sufren costras en la piel, un trastorno cutáneo muy común que aparece en los primeros meses de vida.  

En este caso, por la noche, antes de acostarlo, masajea la piel con aceite de almendras y déjalo actuar toda la noche. A la mañana siguiente, trata de eliminar las escamas con un cepillo de cerdas suaves. 

Cómo cortar las uñas del bebé  

Te aconsejo que cortes las uñas del bebé inmediatamente después del baño porque la uña está más blandita. Puedes utilizar unas tijeras redondas o una lima de papel de grano muy fino. De las dos herramientas, definitivamente preferimos la lima, que es más fácil y delicada que las tijeras.   

Las uñas deben cortarse rectas sin dejar piquitos, ya que los niños suelen llevarse las manos a la cara y podrían arañarse. 

 

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