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La cuna de un recién nacido: todo lo que necesitas saber para tomar la mejor decisión

El moisés del bebé: ¿hay que comprarlo o no? ¿Cuánto tiene que medir ¿Es seguro? ¿Mejor la cuna o la cama? ¿Y si el bebé no duerme allí? ¡Respondemos a todas tus preguntas!

lettino neonato con cuscino koala

Son muchas las preguntas que se te ocurren cuando estás embarazada. Hay muchas de ellas que se refieren a la cunita o moisés del bebé ¿hay que comprar uno sí o sí? Y si sí, ¿qué modelo escoger? ¿Cuáles son las medidas ideales para que el bebé duerma seguro? ¿Y si luego prefiere dormir en la cama con nosotros?  

Calma y sangre fría, respira hondo y ponte cómoda, porque en este artículo encontrarás todas las respuestas que buscas en lo que a cunas se refiere. 

Empecemos por el principio: las medidas de la cuna 

Como el bebé se ha acostumbrado a estar dentro de la barriguita de mamá, cuando el peque llega al mundo necesita una alta contención física para sentirse cómodo. Por eso el moisés – o, como alternativa, el cochecito – es un sitio genial para que el bebé duerma durante sus primeros meses. Es un ambiente estrecho y protegido, casi como un nidito, que permite que el pequeño descanse tranquilo y con total seguridad. 

Precisamente para salvaguardar su bienestar, y dejar que los padres también duerman tranquilos, es bueno que el moisés del bebé esté hecho respetando toda la normativa y las medidas específicas. Las dimensiones estándar al principio son 50×100 centímetros: es una cama pequeña, fácilmente transportable, especialmente diseñada para recibir a un bebé recién nacido y para que mamá y papá puedan tenerla siempre bajo control.  

mamma con neonato nel lettino

Moisés o cuna: ¡esa es la cuestión! 

Si estás pensando en cómo decorar tu hogar y que sea apto para bebés, quizás te preguntes si es mejor optar por una cuna o por un moisés para el bebé. 

Como mencionamos previamente, el moisés tiene la ventaja de contener mejor al bebé, de manera que se sienta un poco como cuando estaba aún en la barriguita de mamá y tampoco tiene mucho espacio para moverse y ponerse en posiciones peligrosas. Por esto mismo, el cochecito, el capazo o el moisés son ideales para bebés de hasta 6 meses de edad. 

Una cuna o una cuna funcional en este primer período sería demasiado grande para él y esto perturbaría su sueño. 

No olvides que también existen soluciones alternativas a la cuna tradicional, que se adaptan bien a un estilo de crianza moderno y acorde con las necesidades de padres e hijos. 

Un ejemplo es la cuna que se sujeta a la cama, la cuna sidecar para que mamá y papá no tengan que levantarse en medio de la noche para consolar al bebé porque llora, cambiarle el pañal o para las tomas.  

Otra idea es la de la cuna Montessori, que tiene el propósito de arropar al bebé, pero también apunta a estimular el deseo de explorar del recién nacido. Se trata de una cesta ovalada, a menudo de mimbre, cubierta con un forro y colocada sobre una base con ruedas que se pueden desmontar según sea necesario. La peculiaridad son los bordes, lo suficientemente altos para proteger al niño, pero no demasiado: de esta manera, cuando está acostado, puede observar el entorno que lo rodea  ya desde pequeño. 

Entonces qué, ¿moisés o cuna? Nuestro consejo es que le pongáis, al menos al principio, un moisés o un cochecito en el que descansar para permitirle una transición más ligera desde el útero de la mamá al mundo exterior. Y si, más adelante encuentras una cuna funcional que se convierta en camita según su crecimiento, ¡aún mejor! 

Y por fin, las dos preguntas que todos los padres se hacen… 

Hay otras dos preguntas que zumban en la mente de todas las parejas que esperan su primer hijo: cómo poner al recién nacido en la cuna para no correr riesgos, y sobre todo … ¿qué hacer si no se duerme solo? 

Responder a la primera pregunta es más sencillo, tal y como sugiere el Ministerio de Salud, el recién nacido debe colocarse boca arriba (en decúbito supino) con los pies tocando los pies de la cuna. La cuna, a su vez, debe estar en la habitación de los padres para que puedan notar de inmediato si algo anda mal, siempre con miras a prevenir el SMSL. 

Si, aunque lo hayas intentado intenta una y otra vez, el bebé se no duerme en la cuna y por lo tanto, tampoco os deja dormir, tienes algunas soluciones disponibles. 

La primera es intentar relajarlo con un móvil musical colgado sobre la cunita, ¿conoces esos en forma de carrusel, que giran y emiten una melodía muy bajita? Los objetos de colores en movimiento lo estimulan, por el deseo de seguirlos con la mirada, pero el sonido debe inducirlo a quedarse dormido.  

La segunda solución es dejarlo que se duerma en un fular de porteo (como Koala Cuddle Band), que es perfecto, sobre todo, durante el día. El apego y el método corazón con corazón tranquiliza al pequeño, al igual que estar envuelto en tela, él se quedará fritito y tú podrás dedicarte a las actividades diarias. 

Por la noche, sin embargo, no se recomienda dejarlo dormir en la cama -aunque la tentación pueda ser fuerte porque esto implica riesgos para su salud. Sin embargo, puedes optar por una cuna de colecho, que se pega a vuestra cama y le permite sentir la presencia reconfortante de mamá y papá incluso a la hora de acostarse. Además, si tienes que despertarte para darle pecho, no tendrás que levantarte, sino que podrás hacerlo tumbada y volver a dormirte inmediatamente después, súper cómodo ¡también para ti!  

Ahora que ya sabes todo lo que necesitas sobre las cunas de los recién nacidos, seguro que estás algo más lista para emprender la aventura de la maternidad con total seguridad… y tal vez incluso con mucho descanso, el tuyo y el del bebé que está por nacer. 

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