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Senos agrietados cuando damos de mamar: cómo prevenirlos y curarlos

¿Darle el pecho a tu pequeño se ha convertido en una experiencia dolorosa? Podría tratarse de grietas en los senos, ¡descubre cómo prevenirlas y curarlas en este artículo!

Senos agrietados cuando damos de mamar: cómo prevenirlos y curarlos

Dar de mamar es una experiencia natural e íntima, muy útil tanto para el bebé como para la mamá. El bebé encuentra todos los nutrientes que necesita en la leche materna… pero las ventajas también son muchas para ti, de hecho, la más importante de todas es poder establecer una relación cercana y casi mágica con su bebé de inmediato.

Darle el pecho a tu bebé y poderlo alimentar, normalmente genera un profundo bienestar en ambos protagonistas, pero, en ocasiones, aparece un dolor que puede arruinaros este precioso momento. Tener molestias, sobre todo durante los primeros días, es algo del todo normal, ¡el cuerpo se tiene que acostumbrar! Sin embargo, si el dolor persiste, es mejor ponerse en contacto con la matrona o con el médico, ya que el dolor podría ser debido a las apariciones de grietas en los senos.

Las grietas en los senos: qué son y por qué se forman

Las grietas son pequeñas lesiones, en forma de fisuras o cortes más o menos profundos, que pueden aparecer en el pezón o en la areola, a veces causando incluso un ligero sangrado.

Ocurren principalmente en las primíparas, porque sus senos son más delicados y ellas aún tienen poca experiencia dando el pecho.

A veces, las gritas se van solas, pero, mientras persistan,  son muy dolorosas para la recién estrenada mamá. Tanto es así que, si no se le curan, a menudo conducen a la interrupción de la lactancia natural porque la mamá no puede soportar el dolor. Llegar a esto sería una verdadera lástima, vistos todos los beneficios de la lactancia maternatanto para el bebé como para la madre.

¿Por qué se forman las grietas en el pecho?

Además de que algunas mujeres pueden tener una piel más delicada que otras, lo que sin duda hace que la aparición de grietas sea más probable, es que el bebé no se pegue de manera correcta al seno.

Bien puede ser debido a las características anatómicas de la madre, por ejemplo si ella tiene pezón hacia dentro, o las del bebé, si el bebé tiene el frenillo de la lengua demasiado corto. En ambos casos, el roce del pezón con el paladar del bebé provoca la irritación que hace que salgan grietas.

Aunque no sea cuestión de anatomía, que el bebé se pegue bien al pecho mientras come requiere técnica para que te salga a la perfección… y si esto no sucede, es cuando aparecen los senos agrietados.

Los senos agrietados: remedios y prevención

Es importante que las grietas en el pecho se te curen rápidamente por algunos motivos.

En primer lugar, como ya hemos dicho, es importante para no tener que dejar de dar el pecho de manera natural porque te duela demasiado. Incluso cuando no llega a este extremo, las madres que experimentan dolor al dar de mamar, a menudo tienden a disminuir la frecuencia o la duración de las comidas y esto puede provocar inflamaciones en los conductos mamarios o incluso derivar en una mastitis. Además, no te olvides de que las grietas son lesiones abiertas, por lo tanto, pueden representar una entrada para bacterias o un lugar de proliferación de levaduras como la cándida. Por todas estas razones, es esencial encontrar los remedios adecuados para curar los senos agrietados, o incluso tratar de prevenirlos. ¿Qué precauciones puedes tomar?

  • Que el bebé se pegue bien al pecho es la causa principal de la aparición de grietas, para prevenirlas es fundamental que lo coloquemos de la mejor manera posible. El bebé debe introducirse en la boquita tanto el pezón como la areola, y succionar, creando un efecto similar al de una ventosa. La posición también debe ser cómoda para la mamá, porque no debe inclinarse hacia el niño. Puedes aguantar al bebé mientras le das de mamar en diferentes posiciones, de hecho, se recomienda hacerlo, ya que esto ayuda a estimular el pezón a seguir funcionando en diferentes posiciones. Lo importante es que su cabecita siempre esté bien girada hacia el pecho y que no tenga el cuello torcido. Si ves que tienes problemas con este aspecto, no te desanimes, pide ayuda a una matrona que te enseñará cómo hacer que tu bebé se te pegue al pecho correctamente.
  • Si ya te duelen mucho las grietas, es mejor que el bebé mame primero del pecho que te duela menos, para que se le empiece a pasar el hambre con ese seno, y que cuando vaya a comer del otro no te apriete tanto.
  • Si es necesario ofrecer el seno al recién nacido para que se pegue a él, es mejor sostenerlo en forma de copa en lugar de apretar el pezón entre el índice y el dedo medio para apretarlo.
  • Para enjuagarte los pezones, no uses jabones irritantes: el agua tibia simple es suficiente. Y sécatelos sin frotar.
  • Cuando estés en casa relajada, deja el pecho al aire el mayor tiempo posible para que pueda respirar.
  • Si usas discos de lactancia, cámbialos a menudo para no dejar el pezón en contacto con una superficie húmeda.
  • Cada vez que acabes de darle el pecho, masajea el pezón y la areola con unas gotitas de tu leche: sus sustancias beneficiosas hidratan la piel y la ayudan a sanar.
  • Entre comidas, usa protectores de pezón de plata… ¿o es que nunca has oído hablar de ellos?

Las pezoneras de plata: las aliadas contra los senos agrietados

Las pezoneras de plata, aunque puedan resultar simples, se encuentran entre los mejores aliados contra los senos agrietados.

Como bien dice la palabra, son simplemente pequeños objetos que cubren el pezón y la areola y que deben colocarse en esa área del seno entre una comida del bebé y la siguiente. Que se adhieran a la piel no es difícil: simplemente póntelas entre el pecho y el sujetador y ellas se quedarán en esa posición gracias a su forma anatómica, que replica el pecho.

La plata pura tiene propiedades curativas, desinfectantes y antibacterianas, por lo que los protectores de pezón de plata ayudarán a que las grietas se te curen más rápido… además de brindarte un alivio inmediato cuando no estés dando el pecho, lo que te hará sentir menos dolor y también te protegerá contra las lesiones de agentes externos.

¿Por qué las pezoneras de plata son mejores que otros remedios posibles?

  • Porque no causan irritación o sequedad en la piel como lo hacen los desinfectantes y muchas cremas.
  • Porque no liberan sustancias nocivas para el bebé o ni dejan un mal sabor, a diferencia de las cremas.
  • Porque no dejan el pezón humedecido, como las copas recolectoras de leche, que impiden que las heridas cicatricen.

Nuestras abuelas ya habían descubierto estas propiedades y utilizaban una cucharita de plata con el mismo propósito. Por fortuna, actualmente existen instrumentos que funcionan aún mejor, como las pezoneras de plata, que puedes usar tanto como prevención como para remedio de los senos agrietados.

Claramente, nosotros esperamos que no tengas ningún problema mientras das de mamar a tu pequeño… pero si las grietas en el pecho fueran un problema, ya sabes cómo reconocerlas y combatirlas de manera eficaz.

Clearly, we wish you not to encounter any problems while breastfeeding your baby… but if the fissures on the breast disturb you, now you know how to recognize them and fight them effectively!

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