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Que duerma en la camita solo será coser y cantar con estos 7 consejos

Tu hijo se ha acostumbrado a dormir con vosotros y ahora, claro, la idea de que duerma en la camita solo, te parecerá una utopía. No tengas miedo, en realidad la manera para hacer que aprenda este nuevo hábito existe y te lo explicaremos enseguida. 

bambina dorme sul cuscino Koala Babycare

Tu hijo se ha acostumbrado a dormir con vosotros y ahora, claro, la idea de que duerma en la camita solo, te parecerá una utopía. No tengas miedo, en realidad la manera para hacer que aprenda este nuevo hábito existe y te lo explicaremos enseguida. 

Ahora sí, pongámonos en su lugar, dormir en la cama de matrimonio, protegido por la mami y por el papi ¡A quién no le gustaría! Lo que ocurre, es que cuanto más tiempo haya pasado con vosotros en la cama desde que nació, más difícil le será abandonar esta rutina. Por eso, hoy queremos sugerirte un plan de acción que puedes poner en marcha para empezar con el proceso y poder cambiar de la cama a su camita hasta al niño más reacio al cambio.  Antes, descubramos cuáles son las ventajas de esta solución.  

Por qué acostumbrar al niño a que duerma en su camita 

Durante las primeras semanas después de que llegue el bebé, es mucho más simple y natural practicar colecho, es decir, dormir con el bebé en la cama de matrimonio. Esto es porque así, la mamá no tiene que levantarse cada vez que al pequeño le entre hambre y quiera pecho, y podrá volverse a dormir junto a él sin problema.  

También es verdad que las semanas pronto se convierten en meses, y antes de que te des cuenta, tu pequeño empieza a hablar y a caminar sin mostrar ninguna intención de dormir en su camita. No obstante, cuando se llega una cierta edad, es bueno que se acostumbre a dormir solo, y aquí tienes algunos motivos:  

  • Para un recién nacido, es más seguro descansar en un espacio dedicado solo a él, donde el riesgo de asfixia sea mínimo, también gracias a dispositivos médicos como nuestra almohada Koala Perfect Head 
  • Dormir en la camita ayuda a que tu hijo desarrolle autonomía y seguridad  
  • Para una vida en pareja saludable, es bueno mantener un espacio de intimidad solo para la pareja, sin la presencia constante de los más pequeños.  

Es elección vuestra, del papá y de la mamá, decidir si empezar por el colecho para después habituar al niño a dormir en la cama más adelante, o si es mejor que duerma solo desde un principio. Lo que los papás tenéis que saber es que, como decíamos anteriormente, cuanto más tiempo pase, más difícil será cambiar una rutina que ya está más que consolidada.  

Cómo enseñar al niño a dormir solo  

Si consultas la opinión de diez expertos, seguro que cada uno de ellos te da un método que para ellos es el más adecuado para enseñar al niño a dormir en la cama solo. Nosotros, lo que te podemos aconsejar, es que personalices la estrategia según el niño que tengas; no hay nadie que conozca mejor a tu pequeño. Pon en práctica distintas sugerencias, combínalas, observa qué funciona y qué no. Eso sí, tendrás que armarte de paciencia, en cualquier caso, pero estamos seguros de que de entre los consejos que te damos a continuación, alguno os funciona a ti y a tu bebé.  

1. Coherencia, siempre

Lo primero de lo que te tienes que acordar, y puede que sea lo más importante, es que los padres tienen que resultar decididos y unidos a los ojos del pequeño. Si decidís que es hora de que el niño duerma en la camita solo, el papá y la mamá tienen que demostrar determinación y no ceder. Los dos tienen que contribuir en la elección de la estrategia adecuada y luego aplicarla: el trabajo en equipo os llevará a obtener mejores resultados.  

2. Crea un ambiente acogedor  

Para algunos niños, dormirse es difícil porque hacerlo significa, de manera inconsciente, tener que separarse de los papás sin la certeza de volverlos a ver cuando se despierten. Dormir en la camita solos puede hacer que esta sensación se magnifique. Por eso, es importante que la habitación sea acogedora y agradable, así el peque se sentirá relajado y caerá rendido en cuestión de minutos. El ambiente tiene que ser oscuro, aunque puedes dejarle alguna lucecita encendida, y la temperatura agradable, no demasiado alta (entre los 20 y los 22 grados). Asegúrate de que las mantitas no estén frías y de que el pijama sea cómodo, irse a dormir estará chupado.  

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3. Elige la camita adecuada 

La cama en sí es el elemento más importante si quieres enseñar a tu hijo a dormir solo. Nuestro consejo, si ya es bastante mayor, es que vayáis juntos a elegirla, decantándoos por una cama Montessori. La característica principal de una cama Montessori es que, al ser bajita, el niño es libre de subir y bajar de ella autónomamente, sin riesgo de hacerse daño. Que explore y que esté en ella también durante el día, sobre todo al principio: es importante que pueda interactuar con esta nueva “amiga” para sentirse a gusto.  

4. Las actividades que hacéis por la noche

Lo que se hace por la noche después de cenar tiene que preparar al niño a concluir su día. Nada de juegos ruidosos o de dibujos llenos de energía y de color. En cambio, sí a leer libros juntos, a escuchar canciones relajantes y a actividades estáticas, menos estimulantes a nivel físico.  

5. A dormir pronto

La primera regla que hay que imponer es la del horario para irse a la cama. No caigas en la trampa de que tu hijo se quede despierto hasta tarde con la esperanza de que esté más cansado y que se duerma antes. Los niños, en realidad, cuando están muy cansados tienen dificultad para dormir y se agitan mucho.  

Establece un horario, que sea pronto y que siempre sea el mismo.

6. Construye una rutina 

El horario es uno de los elementos de la rutina para irse a dormir, pero la rutina en sí está compuesta por más acciones, e igual es el instrumento más potente para enseñar al niño a dormir en la camita solo 

Las actividades se hacen siempre en la misma secuencia, como si fueran un ritual, que enseñan al niño que ya ha llegado la hora de irse a dormir. ¿Quieres un ejemplo? Lavarse los dientes, un baño calentito, un masaje con aceite hidratante, ponerse el pijama, leer un cuento con el peque cuando esté ya acostado.  

7. Prepárate para las recaídas

Pasará: te parecerá haber hecho progresos, y luego, de un momento a otro, te encontrarás a tu hijo llorando desesperado en mitad de la noche porque quiere volver a la cama con vosotros. O, a lo mejor, no quiere saber nada de la idea de irse a dormir solito, ¡sin ti a su lado, imagínate!  

Afronta esta aventura sabiendo que será un camino largo, que parecerá que camines y luego te tocará volver para atrás.  

Lo que te prometemos es que, al final tu hijo aprenderá a dormir solito e incluso estará contento de hacerlo. ¡Y papá y mamá volverán a ser los dueños de su cama! 

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