Familia

No sólo la mami. La importancia de la figura paterna para el bebé

La madre no es el único punto de referencia para la crianza psicológica del bebé, la figura paterna es igual de importante para su desarrollo. Descubre por qué.

papà e figlio in spalle

Todos somos conscientes de la importancia fundamental que tienen los padres para el bienestar psicológico del niño y para la formación de su carácter. Siempre hablamos de la importancia de la madre, que desarrolla un vínculo muy especial con su hijo desde que se queda embarazada y que, además, vive en simbiosis con él durante varios meses. La figura del padre, por otro lado, a menudo permanece en un segundo plano, incluso si hoy se reconoce que el padre tiene una influencia más central. 

De hecho, el papel del padre es tan crucial como el de la madre. Complementario, quizás, pero por esta misma razón es igual de importante para que el bebé desarrolle una personalidad armoniosa y una emocionalidad equilibrada. No olvidemos que el papá siempre está ahí, desde el embarazo, tanto como la ma. Pero ¿cuál es el papel que tiene y cómo participa exactamente en la vida del niño? 

El papel del padre a lo largo del tiempo 

Años atrás, el padre era visto como una figura autoritaria y poco inclinada a manifestar sus sentimientos. Su función era la de apoyar económicamente a la familia, tomar decisiones importantes en nombre de todos los miembros de la familia y poner reglas que los niños debían respetar. 

Sin embargo, los tiempos han cambiado y la sociedad ha evolucionado. Mamá ya no es el ama de casa que solo se ocupa de los niños, sino que, normalmente, trabaja tanto como papá. La figura paterna se ha vuelto cada vez más activa en lo que cuidar a los niños se refiere, adquiriendo una importancia fundamental no sólo para el desarrollo de su autonomía, sino también de su inteligencia emocional. Tanto como la madre, ¡sí! 

En cada etapa de la paternidad, desde el embarazo hasta la edad adulta, el padre asume un papel específico, veamos cuál.  

papà con neonato in fascia

El embarazo a través de los ojos de papá 

El embarazo es quizás el momento más difícil para un papá, al que le gustaría “estar en contacto” con su pequeño pero que, por razones obvias, sólo puede hacerlo de forma limitada. 

Sin embargo, la figura paterna no es mera observadora durante este período. Apoya a su pareja desde el principio, tanto a nivel emocional, compartiendo con ella sentimientos, como en cuestiones prácticas durante esta etapa tan delicada de sus vidas. 

Desde la alegría que compartieron juntos al ver el test de embarazo positivo, a la emoción de la primera ecografía juntos, desde sentir las pataditas, hasta las palabras que le dedicaron al bebé dentro de la barriguita, desde el curso de preparación al parto hasta la cúspide del parto. El papá siempre está ahí, es el fiel compañero de la madre y del pequeño que está a punto de llegar al mundo.  

Los primeros meses y el apoyo de la figura paterna 

Inmediatamente después del nacimiento y durante los primeros meses del bebé, el padre puede sentirse fuera de la relación tan exclusiva que establecen la mamá y su bebé. El papel de la figura paterna en este momento es el de apoyo fundamental para una madre que probablemente se encuentre exhausta y, a menudo, abrumada por el alud emocional que esta nueva experiencia conlleva.  

Más allá de la lactancia materna, que es prerrogativa de la madre, el padre puede participar en cualquier momento como un ayudante válido en el cuidado del recién nacido. Cambiarle el pañal, acunarlo hasta que se duerma, portearlo mientras la mamá descansa, ser el responsable de calmar al bebé por las noches: el padre que participa activamente en esta fase ya está construyendo un vínculo con su hijo que se irá fortaleciendo con el tiempo. 

El papel del padre en la infancia 

Pero es a medida que crece el bebé, cuando la figura paterna puede dar rienda suelta a sus inclinaciones, asumiendo el papel único que le corresponde. De hecho, cuanto más crece el niño, más necesita un refugio seguro al que acudir entre una exploración del mundo y la siguiente.  

El padre se convierte en el compañero de juegos ideal, porque anima al niño a ir siempre un poco más allá de sus límites, con actividades atractivas y estimulantes desde el punto de vista físico. Le enseña habilidades sociales como la cooperación y el intercambio, la resolución de problemas y la capacidad de interactuar con los demás. Es en estos primeros años de vida cuando el pa asume ese papel de héroe que llevará consigo durante mucho, muchísimo tiempo. A los ojos de su hijo, el papá será un personaje fuerte e invencible… al menos hasta la adolescencia, que -como es normal que sea– trastocará las certezas de todos los miembros de la familia. 

La figura paterna y el desarrollo de la personalidad 

La importancia de la figura paterna radica íntegramente en un aspecto fundamental, el padre es la primera persona con la que el niño establece una relación, además del vínculo maternal que tiene ya. Ya sabíamos que el vínculo con la madre en los primeros meses es crucial para darle seguridad y cariño al niño, pero la relación que el bebé establece con el papá es también importantísima, ya que es el modelo de interactuar que el niño seguirá, inconscientemente, en todas las relaciones que instaure después. Además, el hecho de que el padre “se interponga” entre el niño y la madre sienta las bases de la autonomía del niño, que comienza a percibirse a sí mismo como un individuo único y separado de sus padres. 

Es importante que el padre esté presente no solo en un nivel específico, por ejemplo, cuidando al niño físicamente y proponiéndole actividades de juego, sino también a nivel emocional. Si es el primero en expresar sus sentimientos, tanto los positivos como los negativos, es un modelo a seguir para el niño que a su vez aprende la importancia de estos aspectos. 

 

Además de estas influencias directas sobre el pequeño, la figura del padre también contribuye indirectamente en su desarrollo a través de la forma en que interactúa con la madre. Si la apoya desde el principio, ayudando a que el clima familiar sea tranquilo y percibido como seguro, se crea un ambiente propicio para el desarrollo de buenas relaciones en general: entre madre e hijo, la siguiente con el papá, y también todas las que vendrán después. 

Durante un discurso público por el Día del Padre, Obama dijo “Lo que hace de ti un hombre, no es engendrar un hijo, sino tener el coraje de criarlo”. No podríamos estar más de acuerdo con sus palabras, y, ahora que has leído todos los motivos por los que la figura paterna es así de importante en la crianza de un hijo, estamos seguros de que tú también estarás de acuerdo.  

¡Feliz día del padre a todos los héroes de sus hijos!  

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