Embarazo

La lista de alimentos que hay que evitar comer durante el embarazo

A día de hoy todas sabemos que hay ciertos alimentos que deben evitarse durante el embarazo para la salud del bebé. Pero, ¿sabemos realmente cuáles son? Si estás esperando un bebé y buscas una lista completa de las cosas que no debes comer durante el embarazo ¡estás en el lugar adecuado!

La lista de alimentos que hay que evitar comer durante el embarazo

 

A día de hoy todas sabemos que hay ciertos alimentos que deben evitarse durante el embarazo para la salud del bebé. Pero, ¿sabemos realmente cuáles son? Si estás esperando un bebé y buscas una lista completa de las cosas que no debes comer durante el embarazo ¡estás en el lugar adecuado!

Cuando estás esperando un bebé, tienes que prestarle más atención a la alimentación. Hay ciertos alimentos que deben evitarse porque pueden poner en riesgo la salud del feto, y otros que deben consumirse con moderación.

 

Además, es importante mantener una dieta equilibrada, ya que no sólo reduce las complicaciones durante el embarazo y el parto, sino que también limita las posibilidades de que el bebé desarrolle enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión.

 

¿Cuál es la dieta adecuada y, sobre todo, qué alimentos están prohibidos durante el embarazo? En los siguientes párrafos hablaremos de ello.

Alimentarse de manera saludable durante el embarazo: ¿qué comer?

Verduras, proteínas, carbohidratos y frutas; estos nutrientes no deben faltar en tu dieta diaria. ¿En qué cantidades?

 

Muchísimas verduras y frutas, incluyendo también fruta seca, como nueces y almendras.

 

Los hidratos de carbono son imprescindibles, preferiblemente si son integrales, como el pan, el arroz o la pasta. Las legumbres, como los garbanzos, las judías, las lentejas y los guisantes también son buenas.

 

Se puede comer pescado, mientras que la carne, los huevos y el queso deben consumirse con moderación.

 

Durante el embarazo, las mamás pueden tener náuseas y una digestión más lenta que les provoca reflujo. Para poder alimentarte con la justa cantidad de calorías, se recomienda hacer comidas más ligeras y evitar la comida que es más difícil de digerir, como la comida picante, frita o con muchos condimentos.

La lista de alimentos que debes evitar durante el embarazo

Durante el embarazo debes evitar ciertos alimentos , ya ingerirlos puede suponer un riesgo para la salud del feto, como la toxoplasmosis, la listeriosis y la salmonelosis.

 

Más adelante hablaremos de cada una de ellas con más detalle, pero por ahora te dejamos una lista útil:

 

  • Verduras y frutas sin haberlas lavado bien

 

  • Huevos crudos o poco hechos: los huevos fritos y los huevos pasados por agua. Las cremas y salsas derivadas del huevo, como la mayonesa casera, la salsa holandesa o el tiramisú

 

  • Pescado y carne crudo o poco hecho: sushi, carpaccio, embutidos, pescado marinado

 

  • Pescado ahumado

 

  • Setas crudas

 

  • Quesos blandos, tiernos y azules, como: el Brie, el Camembert o el Gorgonzola.

 

  • Bebidas alcohólicas

¿Qué cosas hay que comer con moderación durante el embarazo?

A la lista de alimentos que evitar, hay que añadir otros que no son peligrosos en sí, pero que es preferible que se consuman en pequeñas cantidades.

 

  • Azúcares añadidos: los snacks, los helados, los refrescos y los zumos

 

  • La sal de mesa debe ser sustituida por sal yodada

 

  • La cafeína y la teína, deben limitarse a una o dos veces al día

 

  • Los alimentos fritos y grasos, no son saludables ni para la mamá ni para el bebé

 

  • Los cítricos, los tomates y los alimentos picantes, no son fáciles de digerir

¿Qué quesos hay que evitar durante el embarazo?

El queso es uno de los alimentos más difíciles de evitar, porque es difícil saber cuáles son los que se pueden comer y cuáles no.

 

Empezamos por los no pasteurizados, en los que la leche es cruda y que durante el embarazo pueden provocar Salmonella, Listeriosis y Escherichia coli.

 

Son:

 

  • Brie
  • Camembert
  • Gorgonzola
  • Azul danés
  • Roquefort

 

En cambio, los quesos curados no permiten el desarrollo de patógenos. Por lo tanto, se pueden comer sin problema:

 

  • Parmesano
  • Queso de oveja
  • Mozzarella
  • Feta
  • Quesos de untar
  • Yogurt
  • Nata
  • Leche pasteurizada

La fruta y la verdura

La fruta y la verdura pueden consumirse en grandes cantidades durante el embarazo, siempre que se laven bien con bicarbonato de sodio o cloro para alimentos. De lo contrario, pueden provocar toxoplasma, norovirus, hepatitis A y listeriosis.

 

¿Con qué alimentos debemos tener más cuidado?

 

  • Las fresas, deben lavarse especialmente bien al estar dentro de la tierra.

 

  • La rúcula, que por la forma de sus hojas es especialmente adecuada para albergar microorganismos.

 

  • En las comidas fuera de casa, ya que nunca se sabe si la fruta y la verdura han sido bien lavadas.

La carne durante el embarazo

La carne es buena durante el embarazo y no debe eliminarse de la dieta, pero es necesario evitar la carne cruda y poco hecha, como:

 

  • Embutidos: jamón, chorizo, panceta, salami, salchichón
  • Embutidos poco curados (es decir, de menos de 30 días)
  • Tartar
  • Bistec y carnes poco hechas
  • Carne ahumada como la cecina
  • Salchichas, porque en la mayoría de los casos son de mala calidad

 

El riesgo es contraer toxoplasmosis, listeriosis, salmonela, campylobacter o Escherichia coli.

 

Algunos de los embutidos que se pueden comer sin problemas:

 

  • Jamón cocido
  • Mortadela
  • Pavo

 

Evita comprar estos embutidos en el mostrador de la charcutería porque corren el riesgo de contaminarse con otros embutidos. Es preferible las bandejas ya envasadas de producción industrial.

Huevos y alimentos a base de huevo

Los huevos crudos o poco hechos pueden causar salmonela. Por eso, es mejor evitarlos:

 

  • Huevos fritos poco hechos
  • Huevo pasado por agua
  • Mayonesa casera
  • Tiramisú
  • Salsa Holandesa

 

Los huevos cocidos y los productos elaborados industrialmente, como la mayonesa del supermercado, pueden consumirse libremente.

El pescado en el embarazo

Durante el embarazo es importante comer siempre pescado y marisco bien hecho. El riesgo es contraer norovirus, virus de la hepatitis A, listeriosis, campylobacter, salmonela y escherichia coli.

 

Por lo tanto, evita:

 

  • Carpacho
  • Tartar
  • Sushi y sashimi
  • Ceviche
  • Pescado marinado
  • Pescado ahumado

El pescado ahumado

No mucha gente sabe que el pescado ahumado también se considera crudo y, por lo tanto, debe evitarse cuando se espera un bebé.

El sushi en el embarazo

En realidad, el pescado congelado durante al menos 96 horas a -18º y conservado después en perfectas condiciones higiénicas, como debería de ser en cualquier restaurante de sushi, está libre de parásitos y, por tanto, se puede comer; pero como no podemos estar absolutamente seguros de que se cumplan estas normas es mejor evitarlo.

Las setas

Las setas absorben partículas y microorganismos, por lo que siempre es mejor comerlas cocinadas y no crudas.

Brotes o germinados crudos

Las semillas crudas como las de girasol, el sésamo, el lino, la soja y la alfalfa son ricas en vitaminas y normalmente pueden consumirse crudas; pero durante el embarazo no, porque pueden contener agentes patógenos que pueden causar salmonela.

Alcohol

Por el momento no hay estudios que demuestren científicamente cuál es el umbral de alcohol que produce daño al feto. Por este motivo, es aconsejable abstenerse completamente de beber alcohol durante el embarazo, incluso de una copa de vino.

Cafeína

La cafeína puede tener un efecto negativo en el feto si se toma en dosis elevadas. Esto no significa que no puedas tomar café por la mañana o después de comer, pero debes reducir la cantidad. La cafeína también está presente en el té y en los refrescos de cola.

Los dulces en el embarazo

Los azúcares añadidos deben consumirse con moderación en general, pero aún más durante el embarazo. Está bien que te des un caprichito de dulce de vez en cuando, pero no te pases.

 

Un exceso de azúcar aumenta el riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia y hemorragia posparto.

 

Los postres elaborados con huevos crudos, como el tiramisú o el ponche de huevo, no deben consumirse durante el embarazo, ni siquiera en pequeñas cantidades, por el riesgo de salmonela.

Helado

Con el helado pasa lo mismo que con los dulces, se puede comer siempre que no se exceda, pero con dos diferencias:

 

  • El helado artesanal está prohibido si está hecho con leche cruda
  • Deben evitarse los gustos a la fruta, ya que no podemos estar seguras de que se haya lavado correctamente.

Bebidas con gas y azucaradas

El té helado, la Fanta de naranja, los refrescos de cola y los zumos de fruta contienen mucho azúcar. Así que, al igual que los dulces, no deben evitarse del todo, pero limitarse a un consumo ocasional.

La comida picante en el embarazo

¿Eres amante de la comida picante y no sabes si debes renunciar a ella mientras esperas a tu pequeño?

 

Puedes utilizar sin problemas especias como el curry y el jengibre, siempre que no te pases con las cantidades.

 

La pimienta y la guindilla no suponen ningún riesgo, al contrario, tienen una serie de propiedades beneficiosas: estimulan la circulación sanguínea, tienen propiedades antibacterianas y son ricas en vitamina C.

 

Las especias y los alimentos picantes deben evitarse si se padecen hemorroides y trastornos gástricos, como suele ocurrir al final del embarazo. Por lo demás, no hay problemas.

Parece que hay muchas cosas que no se deben comer durante el embarazo. Pero la realidad, es que al final, puedes seguir disfrutando de muchos alimentos ricos.

 

Las embarazadas suelen sufrir ataques de hambre. En estos casos, la tentación de darse un capricho con los dulces y los alimentos poco saludables es fuerte. ¿Cuál es el secreto para resistirse? Elimínalos de casa y sustitúyelos por comida saludable como la fruta y la verdura.

Así no caerás en esta tentación y tan solo comerás alimentos que sean buenos para ti y para tu pequeño.

 

La información contenida en el Página web tiene únicamente fines informativos y no sustituye de ninguna manera, la realización de un diagnóstico o la prescripción de un tratamiento por parte de un médico.Te recomendamos buscar siempre el consejo de tu médico de cabecera y/o de tus especialistas.

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