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La lactancia materna; Un Buen Inicio

La leche materna proporciona, de una forma natural y única la alimentación del bebé en sus primeros meses de vida, con los nutrientes necesarios para su crecimiento adecuado.

bambino allattato al seno

La leche materna proporciona, de una forma natural y única la alimentación del bebé en sus primeros meses de vida, con los nutrientes necesarios para su crecimiento adecuado.

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La OMS recomienda lactancia materna exclusiva, sin necesidad de otros alimentos o líquidos, hasta los 6 meses y seguir con ella hasta los dos años juntamente ahora si con otros alimentos. A partir de aquí cada madre y bebé decidirán el tiempo que quieran continuar con la lactancia.

 

Sin embargo, según una Encuesta Nacional de Salud, en 2012 las tasas de lactancia materna a las 6 semanas postparto eran del 72,42%, a los 3 meses se reducía al 66,5% y a los 6 meses al 46,9% siendo solo el 28,5% de forma exclusiva a esta edad.

¿Por qué se abandona la lactancia?

Hay diversos factores relacionados con el abandono de la lactancia. Uno de ellos son las dificultades que aparecen, como el dolor, grietas, mastitis o el crecimiento inadecuado del recién nacido.

La poca formación en lactancia por parte de los profesionales ha hecho que las mujeres reciban mucha información contradictoria que dificulta el seguimiento de ésta. Además, los partos cada vez más medicalizados, han provocado en muchas ocasiones la separación de madre y bebé afectando negativamente al establecimiento adecuado de ésta.

 

Actualmente existe poca cultura en lactancia materna, durante décadas muchas mujeres no dieron el pecho ni vieron o vivieron la experiencia de amamantar de cerca. Las agresivas campañas publicitarias a cerca de la leche de fórmula hicieron pensar que podría llegar a ser la mejor alimentación para el recién nacido.

Claves para una lactancia materna exitosa

Para conseguir mantener la lactancia materna, son claves los primeros días después del nacimiento, conocer el funcionamiento de la lactancia, aquello que es normal y lo que nos puede hacer sospechar problemas y por tanto la necesidad de buscar ayuda.

 

El primer momento crucial para su buen funcionamiento es justo después del parto donde se produce una cascada hormonal perfecta para que el bebé quiera iniciar la lactancia y mamá empiece a abrazar a su bebé y a crear ese vínculo tan fuerte y necesario.

Además, el contacto piel con piel de forma inmediata después de nacer y durante las primeras dos horas de vida del bebé facilita el buen inicio de la lactancia, independientemente del tipo de parto (vaginal o cesárea).

Como si fuera poco, este primer estímulo en el pecho con la succión del bebé y las siguientes tomas, ayudarán a la correcta producción de leche.

La relación del contacto piel con piel y la lactancia materna

Una revisión sistemática realizada por Anderson, evidenció que los recién nacidos cogen el pecho de forma espontánea y eficiente después de 55 minutos del nacimiento si lo dejamos en contacto piel con piel.

 

Durante las primeras horas de vida, el bebé está activo y se desencadena los reflejos que le facilitarán alimentarse; el bebé usa sus piernas para acercarse al pecho, ve la parte de la areola más oscura y se acerca a ésta, huele el pecho y el contacto del pezón con su mejilla hace que abra la boca para que el pezón y parte de la areola entren dentro de la boca del bebé y empiece la succión. Para todo ello, hay que mantener al recién nacido en contacto piel con piel con su madre, puesto que si existe separación podría afectar al estado materno y del bebé y dificultar el inicio de la lactancia.

 

En el caso de que, por motivos médicos y muy justificados se deba separar a madre y bebé, es importante que la madre empiece a estimular el pecho con extracción de leche manual o eléctrica con un sacaleches para poder dar esa leche si fuera necesaria al recién nacido además de recibir el estímulo necesario para desencadenar una buena producción láctea.

 

En algunas ocasiones, si se prevé antes del parto que puede haber separación entre ambos, puede ser recomendable unos días antes la extracción prenatal de calostro para poder alimentar al bebé una vez nazca.

Después de estas 2 horas, muy probablemente el bebé quedará dormido profundamente unas horas y será más difícil el agarre al pecho.

Lactancia materna a demanda

La lactancia materna desde el principio se debe realizar a demanda, es decir, todas las veces que el recién nacido quiera con un mínimo de 8-10 tomas diarias.

En algunas ocasiones, el hecho de que las tomas sean frecuentes, a la hora o dos horas, nos hace dudar de nuestra capacidad de producir leche y de la del bebé de alimentarse adecuadamente, pero es totalmente normal que sean tan frecuentes y necesarias para una buena producción.

 

El estómago del recién nacido es muy pequeño y día tras día va creciendo y adaptando a mayores volúmenes de leche. Además, la leche materna se digiere mucho más rápido que la leche de fórmula y por ese motivo las tomas pueden ser más frecuentes si se compara con la alimentación con leche de fórmula.

La producción de leche de mamá

Los primeros 2-3 días, la madre produce calostro, pequeñas pero suficientes cantidades de leche ricas en anticuerpos e inmunoglobulinas que le protegen de posibles infecciones.

A partir de aquí, se produce la subida de la leche gracias al cambio hormonal después del parto y de la succión frecuente del bebé al pecho los primeros días, aumentando el volumen de leche y cambiando su composición adaptándose a las necesidades del recién nacido.

 

La producción dependerá de la frecuencia de las tomas y del buen vaciado del pecho en cada una de ellas, por ello es importante los primeros días estar en un entorno tranquilo, muy pendiente de las señales de bebé para poder ofrecer el pecho todas las veces que sea necesario.

 

Por norma general, se recomienda ofrecer un pecho en cada toma donde el bebé, que poco a poco se irá relajando a medida que ingiere leche hasta quedarse dormido en muchas ocasiones y soltar el pecho espontáneamente.

En cambio, hay otros bebés que pueden seguir con ganas de comer y necesitar mamar de los dos pechos. En este caso, en la siguiente toma se recomendará empezar por el pecho que finalizaron la anterior toma puesto que posiblemente comieron menos cantidad de ese pecho.

Además, la leche del final del pecho tiene una composición más rica en grasa siendo necesaria para el crecimiento adecuado del bebé.

¿Y si amamantar duele?

La lactancia no debe ser dolorosa, ni producir lesiones en el pezón, si fuera así se debería consultar con profesionales expertos en lactancia para valorar cada mamá y bebé de forma individualizada.

 

Por regla general, no se recomienda el uso de chupetes hasta que el bebé no haya aprendido a agarrarse bien al pecho, puesto que podrían interferir negativamente en el establecimiento de la lactancia materna.

La lactancia es algo mágico que nos regala la vida a nosotras las mujeres, el poder que nos hace sentir el parir a nuestro bebé es inmenso, pero también el poder de alimentarlo.

¡Mamá! Confía en tu capacidad para amamantar y en la de tu bebé para alimentarse, puesto que estáis diseñados a la perfección para ello.

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